recomendaciones de las Guías de la AHA de 2010 para RCP y ACE para los profesionales de la salud son las siguientes:
• Dado que las víctimas de un paro cardíaco pueden
presentar un corto periodo de movimientos similares a
convulsiones o respiración agónica que pueden confundir
a los reanimadores potenciales, los operadores telefónicos
de emergencias deben estar específicamente entrenados
para identificar estos signos del paro cardíaco y poder
reconocerlo mejor.
• Los operadores telefónicos de emergencias deben dar
indicaciones a los reanimadores legos sin entrenamiento
para que, en adultos con un paro cardíaco súbito, realicen
RCP usando sólo las manos.
• Se han precisado aún más las recomendaciones para
reconocer y activar inmediatamente el sistema de respuesta
de emergencias una vez que el profesional de la salud ha
identificado que el adulto no responde y no respira o la
respiración no es normal (es decir, sólo jadea/boquea). El
profesional de la salud comprueba brevemente que no hay
respiración o que ésta no es normal (es decir, no respira
o sólo jadea/boquea) cuando comprueba si la víctima
responde. Activa entonces el sistema de respuesta de
emergencias y obtiene un DEA (o envía a alguien a por él).
No debe tardar más de 10 segundos en comprobar el pulso;
si no puede sentirlo en 10 segundos, debe empezar la RCP
y utilizar el DEA cuando lo tenga.
• Se ha eliminado del algoritmo la indicación de “Observar,
escuchar y sentir la respiración”.
• Se resalta aún más la importancia de la RCP de alta calidad
(compresiones con la frecuencia y profundidad adecuadas,
permitiendo una completa expansión entre una compresión
y otra, reduciendo al mínimo las interrupciones en las
compresiones y evitando una excesiva ventilación).
• En general no se recomienda utilizar presión cricoidea
durante la ventilación. • Los reanimadores deben empezar con las compresiones
torácicas antes de administrar la ventilación de rescate
(C-A-B en vez de A-B-C). Si se comienza la RCP con 30
compresiones en vez de 2 ventilaciones, habrá un menor
retraso hasta la primera compresión.
• La frecuencia de compresión se ha modificado de
aproximadamente 100/min a, por lo menos, 100/min
• La profundidad de las compresiones en adultos se ha
modificado ligeramente a por lo menos 2 pulgadas, 5 cm,
en lugar de la recomendación previa de entre 1½ y 2
pulgadas, entre 4 y 5 cm.
• Se sigue enfatizando la necesidad de reducir el tiempo
entre la última compresión y la administración de
una descarga, y el tiempo entre la administración de
una descarga y la reanudación de las compresiones
inmediatamente después de la descarga.
• Se enfatiza más el uso de una actuación en equipo
durante la RCP.
Estos cambios están diseñados para simplificar el entrenamiento
de los profesionales de la salud y para continuar subrayando
la necesidad de practicar la RCP precoz y de alta calidad a
las víctimas de un paro cardíaco. A continuación se incluye
más información sobre estos cambios. Nota: en los siguientes
temas para profesionales de la salud, se han marcado con un
asterisco (*) los que son similares para los profesionales de la
salud y los reanimadores legos.
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